No dejemos que un simple programa devalúe el trabajo artístico del ser humano, una de las principales facetas que nos diferencian y elevan sobre los seres irracionales. No pienso que ninguna IA sea, a día de hoy, capaz de ofrecer un trabajo más eficiente que el de cualquier buen profesional; no obstante, es una preocupación mayor de cara al futuro y ha de atenderse desde ya. Es nuestro deber ético poner límites a esto.
¡No a las imágenes generadas por IA!